Used to Be Young
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El gancho: una fecha que lo explica todo
El 25 de agosto de 2023, Miley Cyrus lanzó "Used to Be Young". La fecha no parece decir nada hasta que uno la mira dos veces: el 25 de agosto de 2013, sobre el escenario de los MTV Video Music Awards, una Miley de veinte años con dos moñitos rubios, un body de látex y una mano de espuma gigante protagonizó la actuación que dominaría los titulares del planeta durante semanas. Se habló de decadencia, de mal ejemplo, de una niña Disney "arruinada". Se escribieron editoriales. Se convocaron paneles de expertos en televisión matutina para discutir el estado moral de la juventud occidental a partir de tres minutos de coreografía.
Diez años exactos después, la misma mujer publicó una balada tranquila, de tempo lento, en la que —sin nombrar ninguno de aquellos episodios— dice básicamente lo siguiente: sí, era yo, y no pienso pedir disculpas por haber estado viva.
Esa es la sorpresa central de la canción. Su título, traducido literalmente, suena a lamento: "solía ser joven". En español lo leeríamos como una queja melancólica, como un suspiro de sobremesa. Pero la letra hace algo mucho más raro y mucho más valiente: describe una vida pasada de excesos, de titulares, de decisiones cuestionables tomadas a una edad en la que todos tomamos decisiones cuestionables, y en lugar de renegar de ella, la reconoce como propia. Miley no pide perdón. Explica. Y explicar, cuando llevas dos décadas siendo comentada por gente que nunca te ha conocido, es en sí mismo un acto de defensa.
De Disney Channel a la portada de todos los diarios
Para entender por qué esta canción golpea tan fuerte hay que recordar el tamaño de la caída —o de lo que la prensa llamó caída.
Destiny Hope Cyrus, apodada "Smiley" desde bebé por su padre, el cantante country Billy Ray Cyrus, se convirtió en Hannah Montana a los trece años. La serie de Disney Channel se estrenó en 2006 y se transmitió doblada al español para toda América Latina, donde fue un fenómeno absoluto: una generación entera de niñas mexicanas, argentinas, colombianas y chilenas creció con la idea de la chica normal que de noche se ponía una peluca rubia y era la estrella pop más grande del mundo. La ironía es casi insoportable en retrospectiva: la trama de la serie era precisamente el conflicto entre una identidad pública fabricada y una vida privada que nadie debía tocar. Miley la interpretó durante cuatro temporadas. Después le tocó vivirla en serio.
América Latina tiene, además, un lugar particular en esta historia. En 2011, cuando la transición de Miley hacia una imagen adulta ya incomodaba a la prensa estadounidense, ella emprendió el Gypsy Heart Tour, una gira que —de forma llamativa— evitó por completo Estados Unidos y se concentró en Latinoamérica y Australia. Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, São Paulo, Buenos Aires, Santiago, Lima, Quito, San José. Se ha dicho que la decisión fue en buena parte emocional: sentía que en el sur la querían sin condiciones, mientras en casa cada gesto suyo era material para un juicio público. Los "Smilers" de la región le devolvieron esa lealtad multiplicada. Años más tarde, en 2022, regresó como cabeza de cartel del circuito Lollapalooza sudamericano, ya convertida en otra artista, con la voz rota y rockera que hoy la define. Quien haya estado en alguno de esos shows entiende que "Used to Be Young" no le habla solo a la crítica: le habla también a la gente que la acompañó cuando la crítica no lo hacía.
En medio quedaron los años que la canción evoca: el disco Bangerz (2013), la era de la lengua fuera y el twerking, el video de "Wrecking Ball", la ruptura y reconciliación y ruptura definitiva con Liam Hemsworth, el incendio de su casa en Malibú en 2018, un divorcio en 2020, la muerte de su abuela, la sobriedad, las recaídas, el regreso. Un currículum de vida que la mayoría de la gente atraviesa en privado y que ella tuvo que atravesar con cámaras en la puerta.
Qué dice realmente la canción
Musicalmente, "Used to Be Young" es engañosamente sencilla: piano, una base rítmica contenida, y esa voz de lija —ronca, con grietas— que Miley desarrolló y que hoy es su firma más reconocible. Se acredita la escritura a Miley junto a Michael Pollack y Gregory "Aldae" Hein, con producción de Mike WiLL Made-It y los propios coautores, según los créditos difundidos en su momento. Mike WiLL Made-It es, precisamente, el productor que estuvo detrás de Bangerz: la elección no parece casual. Es el mismo arquitecto sonoro de la era escandalosa devolviendo a la artista, una década después, a un lugar de calma.
La letra funciona como una respuesta larga a una pregunta que nadie le hizo en voz alta pero que todos le hicieron con la mirada: ¿qué te pasó? La voz de la canción reconoce que hubo noches largas, que hubo un cuerpo joven capaz de aguantar lo que ya no aguanta, que hubo una manera de habitar el mundo que consistía en no medir consecuencias. Después llega el giro: no describe eso como un error del que hay que redimirse, sino como una etapa que ocurrió porque tenía que ocurrir. La frase que da título al tema aparece como explicación, no como excusa. Es la diferencia entre decir "perdón por lo que hice" y decir "eso fue lo que fui, y fui yo".
Hay un segundo nivel, más melancólico, que la gente suele pasar por alto. La canción también admite que esa versión ya no está disponible. No se puede volver. La persona que podía salir hasta las seis de la mañana y llegar a trabajar sonriendo se fue, y con ella se fue cierta inconsciencia que era, a su modo, una forma de libertad. Ahí está el dolor real del tema: no en haber sido salvaje, sino en haber dejado de poder serlo. Es una canción sobre el duelo por una versión de uno mismo, no sobre la culpa.
El video, dirigido por Jacob Bixenman y Brendan Walter, remata la idea sin necesidad de palabras. Miley aparece en un plano largo, con una camiseta negra enorme de Mickey Mouse —el símbolo corporativo de la infancia que le vendieron y que ella vendió— y va derrumbándose emocionalmente frente a la cámara hasta que se le llenan los ojos de lágrimas. Ponerse el logo de Disney encima para cantar sobre haber sido demonizada por dejar de ser una niña Disney es, probablemente, el gesto más elegante de toda su carrera.
El contexto: 2023, el año en que Miley ganó
"Used to Be Young" no llegó en un momento cualquiera. Enero de 2023 le había dado "Flowers", el fenómeno global sobre quererse a uno mismo después de una ruptura, uno de los sencillos más escuchados de la historia reciente de las plataformas y futuro ganador del Grammy a Grabación del Año. En marzo salió Endless Summer Vacation, su disco sobre Los Ángeles, la mañana y la noche, la reconstrucción. "Used to Be Young" apareció después, como epílogo, incorporado a la reedición del álbum.
O sea: la canción no se publicó desde el desamparo, sino desde la cima. Ese detalle cambia por completo su significado. No es la confesión de alguien que necesita que lo perdonen para volver a vender discos; es el balance de alguien que ya ganó y que puede permitirse mirar hacia atrás sin miedo. Comercialmente le fue muy bien —entró de forma inmediata en el top 10 del Billboard Hot 100, según los reportes de la época, y se ubicó alto en listas de Europa y América Latina—, pero su verdadero impacto fue conversacional. Durante semanas, redes sociales de todo el mundo se llenaron de gente contando su propia versión: fotos de los veinte años, mensajes a amigos con los que ya no se habla, listas de cosas que uno hacía y ya no haría.
Miley acompañó el lanzamiento con una serie de videos cortos donde hablaba de la canción y de su historia, y dedicó el tema explícitamente a sus seguidores, agradeciéndoles haber estado durante cada versión de ella. Ese gesto cerró el círculo que había empezado en 2011 en los estadios de Ciudad de México y Buenos Aires.
Por qué sigue resonando
Hay una razón sencilla por la que esta canción se quedó: casi nadie tiene una noche en los VMAs, pero todo el mundo tiene un yo del pasado que le da vergüenza.
Puede ser el peinado de la secundaria, la relación que todos te advirtieron, el trabajo que dejaste tirado, los años en que hablabas más de lo que escuchabas. La cultura contemporánea —y las redes, que archivan todo— nos empuja a tratar esa versión anterior como un error de sistema que hay que borrar. "Used to Be Young" propone lo contrario: que aquella persona no fue un fallo, sino un tramo. Que la calma que uno tiene hoy la pagó esa versión imprudente de antes.
Para el público latinoamericano hay un eco extra. La idea de la joven a la que se juzga con dureza por ocupar su cuerpo y su deseo en público no es una experiencia exclusivamente estadounidense; en México y en toda la región, generaciones de artistas mujeres —de Gloria Trevi en adelante— han cargado con la misma vara moral doble, medida siempre con más severidad que la aplicada a sus colegas hombres. Escuchar a alguien decir, sin bajar la cabeza, que aquella etapa también le pertenece y que no piensa devolverla, tiene un peso que trasciende el idioma.
Y luego está la voz. Esa garganta gastada, que suena a diez años de gritos, de humo y de escenarios, es en sí misma el argumento de la canción. No hace falta creerle a la letra: se le nota en el timbre que vivió todo lo que cuenta. Eso es lo que convierte a "Used to Be Young" en algo más que una balada de perdón. Es un recibo. Y está pagado.
Cómo profundizar más
🎧 Sumérgete en el sonido
- Endless Summer Vacation de Miley Cyrus en vinilo — El álbum al que "Used to Be Young" se incorporó como epílogo. Escuchado de corrido, funciona como un día completo en Los Ángeles: la mañana luminosa de "Flowers", la noche larga del final. La canción cobra otro sentido cuando llega después de todo lo demás.
- Bangerz de Miley Cyrus — El disco de 2013, el del escándalo, producido en gran parte por Mike WiLL Made-It. Es el material del que habla "Used to Be Young" sin nombrarlo. Escucharlos uno detrás del otro es como leer un diario y luego leer la carta que su autora se escribió diez años después.
- Plastic Hearts de Miley Cyrus — El disco de 2020, grabado en pleno divorcio y con la voz ya convertida en instrumento rockero. Es el eslabón perdido entre la Miley del caos y la Miley que puede mirarlo con distancia.
📚 Sigue la historia
- Libros sobre Miley Cyrus — Biografías y crónicas que reconstruyen el camino de Hannah Montana al escenario de los VMAs. Sirven sobre todo para dimensionar lo joven que era cuando empezó a decidir por sí misma delante de millones de personas.
- Memorias de Billy Ray Cyrus — El punto de vista del padre, estrella country antes que ella, sobre criar a una hija dentro de la maquinaria del entretenimiento. Añade una capa familiar que la canción apenas insinúa.
- Libros sobre la cultura pop adolescente de los 2000 — Ensayos sobre cómo la prensa de esa década trató a las jóvenes famosas. Explican mejor que cualquier análisis por qué "Used to Be Young" se siente como una respuesta con diez años de retraso.
🌍 Visita los lugares
- Guías de viaje de Los Ángeles — La ciudad donde Miley construyó su vida adulta y que atraviesa todo Endless Summer Vacation. Recorrer Malibú, Hollywood y los cañones ayuda a entender el paisaje mental de estas canciones.
- Guías de Nashville y Tennessee — El origen: la Miley niña, la casa familiar, el mundo country del que salió y al que volvió a coquetear años después. Es el "antes" que la canción da por sobreentendido.
- Guías de viaje de la Ciudad de México — Porque en 2011, cuando le daban la espalda en su país, llenó estadios aquí. Cualquier fan latinoamericano tiene derecho a considerar esta parte del mapa como territorio propio de la historia.
🎸 Vívelo tú mismo
- Guitarras acústicas para principiantes — La estructura del tema es lo bastante directa como para tocarla con cuatro acordes y una voz cansada. No hace falta técnica: hace falta haber vivido algo.
- Pianos digitales y teclados — El piano sostiene toda la canción. Tocarla despacio, sin batería, es la manera más rápida de descubrir cuánta melancolía hay escondida bajo la calma aparente.
- Micrófonos para grabar en casa — Si alguna vez quisiste grabar tu propia versión de un balance personal, este es el tipo de canción para hacerlo. La voz imperfecta no es un problema aquí: es el punto.
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¿Es cierto que la fecha de lanzamiento fue un mensaje escondido?
La canción salió el 25 de agosto de 2023, exactamente diez años después de la actuación de Miley en los MTV VMAs de 2013 que desató el mayor escándalo mediático de su carrera. La coincidencia se comentó de inmediato y se ha dicho que fue completamente intencional. Convierte al tema en una especie de aniversario reclamado: el día que la prensa usó para sepultarla, ella lo usó para cerrar el asunto en sus propios términos. -
¿Por qué aparece con una camiseta de Mickey Mouse en el video?
Porque Disney es el origen de todo: Hannah Montana la hizo famosa a los trece años y también fabricó la imagen impecable que después le exigieron mantener. Ponerse ese logo encima mientras canta sobre haber sido castigada por dejar de ser esa niña es un guiño deliberado, casi irónico. Que además termine el plano al borde del llanto le da al gesto una carga que ninguna letra necesitaría explicar. -
¿Entonces la canción es un arrepentimiento o no?
No lo es, y ahí está su truco. Reconoce los excesos y las decisiones cuestionables de sus veinte años, pero los presenta como una etapa que le pertenece y que la construyó, no como una deuda pendiente con nadie. Lo que sí hay es una tristeza distinta: la de saber que aquella versión imprudente y libre ya no está disponible, y que crecer siempre implica perder algo a cambio de la calma.