SONGFABLE · 2016

Heathens

TWENTY ONE PILOTS · 2016

TL;DR: Aunque nació como tema de una película de villanos de DC, "Heathens" es en el fondo una carta de bienvenida nerviosa: Tyler Joseph le habla a los recién llegados a un círculo de inadaptados y les advierte que aquí todos guardan cicatrices, así que más vale no hacer movimientos bruscos.
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Una canción de villanos que en realidad habla de familia

Mucha gente recuerda "Heathens" como "la canción de Suicide Squad", esa pieza oscura y pegajosa que sonaba en los cines de todo el mundo en el verano de 2016 mientras Harley Quinn, Deadshot y compañía desfilaban en pantalla. Y es cierto: fue escrita para la banda sonora de la película dirigida por David Ayer. Pero si uno escucha con atención, descubre que la canción casi no habla de supervillanos. Habla de algo mucho más cercano y mucho más humano: qué se siente entrar a un grupo de personas rotas, y qué se siente estar del otro lado, recibiendo a alguien nuevo en ese grupo.

Esa es la sorpresa central. Twenty One Pilots tomó un encargo de Hollywood, con todo el peso comercial que implica, y lo convirtió en una reflexión sobre la pertenencia, la desconfianza y la fragilidad de las comunidades que se forman entre outsiders. El resultado fue uno de los mayores éxitos de su carrera, y también una de sus canciones más malinterpretadas.

Dos chicos de Columbus contra el mundo

Para entender "Heathens" hay que entender de dónde venían Tyler Joseph y Josh Dun en 2016. El dúo nació en Columbus, Ohio, una ciudad del medio oeste estadounidense sin una escena musical especialmente glamorosa. Tyler había formado la banda alrededor de 2009 con amigos de la universidad; con el tiempo la alineación se redujo a él y al baterista Josh Dun, quien se integró hacia 2011. Durante años tocaron en sótanos, iglesias, bares pequeños y cualquier lugar que los recibiera, construyendo una base de fans a pulso, concierto por concierto.

Su estilo era difícil de clasificar: una mezcla de rap, piano, ukulele, electrónica, reggae y rock alternativo, con letras que hablaban abiertamente de ansiedad, depresión, fe y dudas existenciales. Esa honestidad generó una conexión muy intensa con sus seguidores, quienes empezaron a llamarse a sí mismos el "Skeleton Clique". Para muchos jóvenes, la banda no era solo música: era un refugio, una prueba de que alguien más sentía lo mismo que ellos.

En 2015 llegó "Blurryface", el álbum que los catapultó al estrellato global gracias a "Stressed Out" y "Ride". De pronto, el pequeño grupo de Columbus llenaba arenas y salía en la radio de todos los continentes. Fue justo en ese momento de explosión, con miles de personas nuevas acercándose a su música, cuando les llegó la propuesta de escribir una canción para Suicide Squad.

Según se ha contado en entrevistas, Tyler escribió la canción en un periodo muy breve, mientras la banda estaba de gira, y la terminó sin haber visto la película completa. Se dice que recibió información general sobre los personajes y el tono, y que a partir de ahí buscó un puente entre el mundo de la película y su propia vida. Ese puente resultó ser la experiencia de ver a su comunidad de fans crecer de golpe.

Para los fans de México y América Latina, esta etapa tiene un sabor especial. Fue precisamente en la era "Blurryface" y "Heathens" cuando Twenty One Pilots empezó a construir una relación intensa con el público latinoamericano. Sus visitas a la Ciudad de México se volvieron eventos esperados, y el fandom mexicano ganó fama de ser uno de los más ruidosos y entregados del mundo. Muchos seguidores en México, Argentina, Chile o Colombia cuentan que llegaron a la banda justamente por "Heathens", escuchándola en el cine o en la radio, lo que los convierte, curiosamente, en los mismos "recién llegados" de los que habla la canción.

Qué dice realmente la canción

La letra de "Heathens" está construida como una advertencia dirigida a alguien que acaba de llegar. La voz narrativa le explica al recién llegado que el lugar donde ha entrado está lleno de personas que, a primera vista, parecen amigables, pero que cargan con historias pesadas. Le sugiere que no se fíe de las apariencias, que se mueva con cuidado y que entienda que todos ahí tienen algo que esconder.

En el contexto de la película, la lectura es evidente: es la bienvenida a un grupo de criminales reclutados a la fuerza, gente peligrosa que no confía en nadie. La imagen de una prisión o de un pabellón de alta seguridad aparece de manera implícita, con la sensación de estar rodeado de personas que podrían estallar en cualquier momento.

Pero Tyler Joseph ha explicado, según diversas entrevistas de la época, que la canción también estaba pensada para su propia audiencia. Cuando una banda pequeña se vuelve masiva, los fans de toda la vida a veces miran con recelo a los nuevos. Hay una tensión natural: quienes estuvieron desde el principio sienten que algo suyo se está diluyendo, y quienes llegan después sienten que tienen que demostrar algo. "Heathens" se coloca justo en medio de esa tensión. Por un lado, le dice al recién llegado que es bienvenido; por otro, le pide respeto hacia una comunidad que se formó a partir del dolor compartido.

Hay además una capa espiritual. La palabra "heathen" en inglés significa algo así como "pagano" o "infiel", alguien que está fuera de la fe establecida. Tyler creció en un entorno cristiano y la religión atraviesa buena parte de su obra. Llamar "paganos" a sus propios amigos y fans es un gesto irónico y tierno a la vez: es reconocer que su gente no encaja en los moldes tradicionales, que son los raros, los que la sociedad respetable mira de reojo. Y en lugar de avergonzarse de eso, lo convierte en una identidad.

Musicalmente, la canción refuerza esta atmósfera. El ritmo es lento y amenazante, con un bajo profundo, una batería contenida de Josh Dun y una producción oscura que recuerda al hip hop y a la electrónica más sombría. La voz de Tyler alterna entre un tono casi susurrado y momentos de mayor intensidad, como alguien que habla en voz baja para que no lo escuchen los guardias. Nada en el arreglo es explosivo; todo es tensión acumulada, como un cuarto donde todos se observan sin decir nada.

El video, el éxito y el legado

El video musical, dirigido por Andrew Donoho, situó a la banda en un escenario que evoca la prisión de Belle Reve, el lugar ficticio donde están encerrados los personajes de Suicide Squad. Tyler y Josh aparecen tocando en una celda y en espacios industriales, intercalados con escenas de la película. Es un video sombrío, de luces frías y verdes, que ayudó a fijar la estética de la canción en la memoria colectiva.

El impacto comercial fue enorme. "Heathens" llegó, según los registros de Billboard, al segundo lugar del Hot 100 en Estados Unidos, y se convirtió en uno de los sencillos más exitosos del dúo. En ese mismo periodo, Twenty One Pilots logró algo poco común: tener varias canciones al mismo tiempo dentro del top 5 de Billboard, una hazaña que los colocó junto a nombres legendarios en las estadísticas del rock. La canción también recibió una nominación al Grammy en la categoría de mejor canción escrita para medios visuales, mientras que la banda ganó ese mismo año el Grammy por "Stressed Out". Tyler y Josh subieron a recibirlo en ropa interior, cumpliendo una broma que se habían hecho años antes, cuando eran desconocidos.

Con el tiempo, "Heathens" fue incluida en las ediciones posteriores de "Blurryface" en algunos mercados y se volvió un pilar de sus conciertos. En vivo suele ser uno de los momentos más oscuros y teatrales del show, con luces rojas o verdes, el público coreando cada palabra y una sensación casi ritual. Para el Skeleton Clique, la canción terminó siendo una especie de himno de bienvenida: la manera de decirle a quien llega por primera vez que ya forma parte de algo, pero que ese algo merece cuidado.

En América Latina, la canción se instaló con fuerza en la radio juvenil y en las listas de streaming. Se dice que en varios conciertos en la Ciudad de México y en otras capitales de la región, el coro del público en "Heathens" fue tan potente que la banda lo destacó en redes sociales. La conexión tiene sentido: la canción habla de comunidades que se forman en los márgenes, y buena parte del fandom latinoamericano de rock alternativo se construyó así, en foros, grupos de redes sociales y filas eternas afuera de los recintos.

Por qué sigue resonando hoy

Han pasado diez años desde su lanzamiento y "Heathens" sigue sonando con naturalidad. Parte del secreto está en que su tema central nunca pasa de moda. Todos, en algún momento, hemos sido el recién llegado: el nuevo en la escuela, el que entra a un trabajo donde todos ya se conocen, el que se muda a otra ciudad o a otro país. Y todos, también, hemos estado del otro lado, mirando con desconfianza a alguien que llega a nuestro espacio.

En la era de las redes sociales, este tema es incluso más relevante. Las comunidades en línea, desde los fandoms hasta los grupos de videojuegos, viven constantemente esa tensión entre los veteranos y los nuevos. "Heathens" ofrece una postura madura: no se trata de cerrar la puerta, sino de abrirla con honestidad, explicando que el lugar tiene sus heridas y sus códigos.

También resuena su mensaje sobre la salud mental. La canción reconoce, sin dramatismo, que las personas a nuestro alrededor pueden estar cargando batallas invisibles. Esa idea, que Twenty One Pilots ha defendido durante toda su carrera, conecta especialmente con generaciones jóvenes que hablan de ansiedad y depresión con mucha más apertura que antes.

Y por supuesto, hay un componente puramente sonoro. La producción oscura y minimalista de "Heathens" anticipó muchas tendencias del pop alternativo de los años siguientes, donde el susurro, los bajos profundos y la atmósfera inquietante se volvieron moneda corriente. Escucharla hoy no suena a algo viejo, sino a una pieza que ayudó a definir un estilo.

Finalmente, la canción quedó como un puente dentro de la propia historia de la banda. Después de "Heathens", Twenty One Pilots se tomó una pausa y regresó con "Trench" (2018), un álbum conceptual que construyó todo un universo narrativo con la ciudad ficticia de Dema, los obispos y la resistencia de los Banditos. Muchos fans ven en "Heathens" una semilla de esa mitología: la idea de un grupo de marginados unidos frente a un sistema que los quiere controlar.


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